Ser mejor persona es una lucha interna, compleja y a la que se debe llegar por decisión propia en un momento concreto de tu vida siempre que quieras hacerlo. No es para nada obligatorio que suceda, y no por ello, implica que eres peor persona.

Algo que es muy interesante practicar, más aún durante una pandemia mundial e indistintamente de si se quiere ser mejor persona, es intentar no ser peor persona. Esto no es tan complicado como parece. En muchas ocasiones simplemente tenemos que no hacer nada, no intentar ser más listo que el que nos ha engañado, si no dejarlo correr y estar atentos por si se tropieza, estar ahí, pero no para pisotearle aprovechando sus momentos más bajos, si no para tenderle la mano y ayudarle a levantarse, haciendo eso, quizás con suerte, cambie algo dentro de él.

Una conversación recurrente con la gente que me importa en esta vida (por suerte, cada vez, es más), son los problemas, la velocidad a la que va la sociedad actual y el no entender a la gente que tenemos alrededor. No entendemos que hacen y sobre todo las motivaciones por las que lo hacen al igual que ellos no entienden las nuestras.

Diccionario para niños grandes
Episodio 4 - Empatía

Sociedad del cambio constante

Estamos ubicados en una sociedad donde conseguir rápido lo que queremos con el mínimo esfuerzo, parece que ha calado hondo en mucha gente. Hemos olvidado la satisfacción que dan las metas que cuesta mucho conseguir, las que de verdad nos hacen diferenciarnos del resto por un trabajo bien realizado, un sacrificio intenso y unos valores adecuados por los que destacar.

Mucha gente actúa con miedo, miedo ante el cambio y la incertidumbre, miedo a ser pisoteado. Esto te hace estar alerta y clavarla antes de que nos la claven a nosotros o a los que queremos. Estar de forma constante en este estado de guardia solo puede hacerte peor persona, además de un amargado.

Cuando a los más listos, les pones a su disposición una pandemia ...

Con la pandemia y todo lo que está pasando se nos brinda una oportunidad única.

El covid19, como le dije el otro día a un proveedor mío por correo electrónico (cito textualmente), nos abre las puertas a esta oportunidad:

Lo bueno del Covid, es que nos ha permitido (y más que nos va a permitir hasta que se marche) enseñar a todo el mundo el tipo de personas que somos cada uno de nosotros. Es algo bonito.

El contexto y motivos en sus actuaciones en los que le dediqué esa frase, no son correctos bajo mi punto de vista ..., no os lo puedo asegurar, porque lleva desde marzo sin contestarnos correos ni cogernos llamadas ...

No perder la confianza en que otros, que no están realizando las cosas como uno pensaría que son las correctas ni éticas, sean capaces de cambiar de rumbo, es parte de lo que podemos hacer de forma sencilla y sin mucha complicación.

Ofrecerles un flotador salvavidas de vez en cuando para ver si en algún momento están listos para cogerlo y agarrarse fuerte a él, no nos va a hacer peores ni más tontos (aunque algunos como yo ya seáis muy tontos). En algún instante de ese trayecto, puede que sea el momento de esas otras personas y ellos también quieran intentar ser mejores (valdría simplemente con no querer ser peores). Entonces un simple gesto por su parte puede hacer que lo consigan.

De rebote, quizás nosotros sin saberlo, estemos siendo mejores también.

Foto del artículo by Ryan Quintal on Unsplash